No compre aquí, vendemos muy caro

“No compre aquí, vendemos muy caro”, El encuentro

Hace poco haciendo alguno de mis ocasionales paseos por la página http://cuantarazon.com (Soy un fan acérrimo del humor absurdo, que le vamos a hacer) me encontré esta curiosa imagen que muestra el cartel de lo que parece un comercio de un barrio popular, una tienda que llama sin contemplación caro su producto. Un cartel que podría colocarse temporalmente entre la España de algunos años atrás o algún otro país hispanohablante de América Latina en un tiempo más reciente.
La curiosidad generada me hizo además realizar una pequeña investigación, si es que así puede llamarse, queriendo saber más de este cartel, a través de la cual averigüé que pertenecía a una cadena de tiendas de zapatos de bajo precio muy conocidas en los barrios populares de Madrid.

 

no compres aquí

 

 

 

¿Honestidad o Psicología Inversa?

La curiosidad sobre la imagen, se convirtió tras leer el titulo planteado en forma de pregunta al espectador que la acompañaba, en una duda, una sería duda que me tuvo pensando realmente en cual podría ser la razón por la que los dueños de estas tiendas decidieron incluir esta frase a sabiendas de que visto desde la “simpleza” podía suponer la pérdida automática de un potencial cliente que lo lea. ¿Quién sería el loco?
El “conflicto” interno me duró varios días, ninguno de los dos argumentos me acababa de cuadrar:

thinking sourcade

 

  • Honestidad: Este argumento en mi opinión es el que supondría la anteriormente nombrada “simpleza”, es evidente que el dueño no puso esto pensando en que sus precios son caros y quería que sus clientes lo supieran y dudaran de entrar.

 

 

  • Psicología inversa: Este segundo argumento en mi opinión quiere plantear que al llevar al absurdo la situación y por la gracia puedas atraer clientes llamados por la curiosidad. Y aunque es el argumento que en principio más me cuadra de ambos, no llegaba a verlo como lo que a mi me inspiraba.

 

Escuchar a otros y sus situaciones ayuda a encontrar soluciones

No teniendo que ver y a la vez sí, ayer mismo Sourcade tuvo la oportunidad de asistir al “Congreso DSM Valencia”, organizado por Miguel Florido, Director de la Escuela de Marketing and Web. Durante el Congreso una gran cantidad de ponentes nos hicieron sentirnos gratamente identificados (Mal de muchos…). Muchos eran o habían sido autónomos del mundo online, muchos, si no todos, trabajadores del (ya suena hasta mal) nuevo mundo digital, diseñadores, Marketeros, SEO managers, personas (en el concepto más humano de la palabra) que se habían encontrado situaciones similares o iguales en muchos casos a las que nosotros nos enfrentamos ya a diario.

talleres y formacion

Situaciones como:

  • Exigencia de resultados inmediatos
  • Peticiones de cosas no siempre posibles
  • Diferencias patentes entre las nuevas empresas nacientes y las empresas grandes (Se puso de ejemplo evidente las telefónicas) en su funcionamiento y planteamiento que los clientes no acaban de ver.
  • Negociaciones o re-negociaciones siempre a la baja de un precio que tu ya has ajustado como hasta lo mínimo dentro de tu honestidad profesional.
  • etc …

Todos y todas nos plantearon diferentes situaciones desde diferentes puntos de vista, pero que se acababan ajustando en un grupo reducido de casos..

¡Eureka! ahí estaba mi solución.

Se acerca el final de la encrucijada

Hay algo en lo que coincidimos todas las recientes empresas dedicadas al mundo online en España, sabemos la mella tan costosa de sacar que ha dejado en muchos españoles algunos auto-proclamados “profesionales”, que en algunos casos tenían como único objetivo el llenado de su propio bolsillo, que pueden haber cobrado muy por encima de lo pactado mediante tretas, no cumpliendo con los tiempos establecidos o que sugieren lo más caro (o más beneficioso para su negocio) como solución a todo, dejando en último lugar al cliente y las soluciones que este de verdad necesita en función de sus circunstancias. Estas diferencias yo las dividiría en:

  1. Honestidad: Queremos el beneficio para nuestro cliente por que será el nuestro. No mentimos. No exigimos. Queremos buscar soluciones para tu negocio y que tu mismo puedas ver los beneficios en los tiempos que marcamos.
  2. El mejor cliente es el que ya tienes: Nuestro objetivo es que con la satisfacción por nuestro trabajo nuestros clientes sigan confiando en nosotros para diferentes proyectos y llegando a un afianzamiento de la relación laboral. Queremos ofrecer cualquier solución online para ti y como cliente seras nuestra prioridad.
  3. No somos caros: Cobramos lo que por nuestra profesionalidad y experiencia creemos merecer, nuestro objetivo es siempre ofrecer el precio más ajustado posible a lo que nuestros servicios merecen y podrás verlo desde el mismo principio de un proyecto. Ni lo más barato tiene que ser lo peor, ni lo más caro lo mejor, así que decida, compare y si le gusta nuestro trabajo aquí estamos para ayudarle.
  4. Nuestro trabajo revierte en tu beneficio: Si realizamos para ti un diseño web o una tienda virtual con un servicio de SEO, aplicamos para ti una estrategia de marketing comercial o realizamos algún otro tipo de servicio, nuestro objetivo esencial es que tu negocio sea más visible, más visitado y en caso de incluir tienda, mejoren de manera gradual tus ventas, lo que acaba suponiendo un beneficio adicional para tu empresa o asociación. Somos una buena inversión.

Conclusión

Mi conclusión incluye una parte de cada uno de los argumentos planteados en el título del cartel, pero diferente a la vez a ambos. Por fin encontré lo que al menos a mi me inspiraba el cartel, algo que desde que vivimos situaciones como las comentadas anteriormente me había rondado la cabeza, sobre todo relacionado con la diferencia entre empresas de distintos tamaños y el trato al cliente y que por fin veía de algún modo reflejado en la imagen.

En Resumen, lo que el cartel me inspiraba es un grito al cliente, un  lema del nuevo autónomo, quien ofreciendo el mejor servicio que le es posible por el precio más ajustado que puede. tiene que estar continuamente negociando el precio (siempre a la baja) que el buen servicio que va a ofrecer merece. Quizá por la mella en la mente del cliente que siempre espera que de una u otra forma el profesional al que contrata trate de tomarle el pelo, estafarle o en resumidas cuentas, que es lo que siempre más acaba importando, sacarle la pasta.

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