Organización, una cosa de vagos (y pensar también)

prisas sourcadeLas prisas, traicionero compañero.

Hay ejemplos que cualquiera hemos podido vivir. Alguna situación en la que para realizar una cierta tarea esta nos requería de una cierta planificación y organización. Hacerse como mínimo un mapa mental de los pasos a seguir (si no llegar a plasmarlos físicamente en una hoja de papel como recurso más socorrido).

Casos de los que podrían ser evidentes ejemplos y que todos hemos podido vivir como el montaje de un mueble de alguna marca sueca o la mudanza completa de un piso con o sin cambio de ciudad.

La tendencia en muchos casos ante este planteamiento es empezar según te vienen las cosas, el muy repetido pensamiento humano erróneo  de ver todo sencillo cuando todavía no hemos empezado. Creyendo profundamente que la forma más rápida de hacer la tarea que vamos acometer es hacerlo ya y sin pensar demasiado.  Desgraciadamente vivimos en el mundo real, los imprevistos existen y Murphy siempre presente esperando el menor reducto para atacar.

Sin organización estamos perdidos

Pensando en ello (como desde Sourcade aconsejamos hacer ante cualquier organización en sourcadedecisión a tomar) esta actitud nos deja ante dos situaciones:

  1. En una mínima cantidad de ocasiones en las que todo lo que vayamos haciendo nos saldrá perfecto (os ocurre muchísimo verdad?) y no habernos organizado nos llevará a efectivamente a acabar la tarea en un tiempo récord.
  2. En la mayoría de los casos  nos acabará ocasionando inconvenientes que nos pueden suponer un gran retraso en la ejecución de la tarea, el aburrimiento y el tedio y en ocasiones alargarse a termino indefinido.

Lo que nos deja una imagen clara del error de tomar este camino. Si tu opción escogida es la 2, bienvenid@ al mundo de la organización y de la satisfacción de acabar las cosas en menos tiempo. Si por el contrario te quedaste con la uno, adelante, comienza tu tarea, te esperamos en la 2.

 

Aplicaciones que nos pueden ayudar en la vida y la empresa

Las dos Apps que os vamos a presentar están principalmente indicadas para el mundo de la empresa, permitiendo en equipos disgregados ayudar a ,mediante la gestión y reparto de tareas, optimizar nuestro tiempo y ser más productivos. Sin embargo estas dos aplicaciones pueden también ser empleadas en diferentes tareas que nos afectan a nuestro día a a día, tareas del hogar, gestión de citas, listas de la compra…

Que perdéis echándoles un vistazo, son apps gratuitas!

  • Todoist : Una aplicación muy sencilla enfocada en crear listas de tareas pendientes por proyecto de una manera rápida, fácil y muy intuitiva para el usuario. Además de la App para móvil dispone también de una aplicación de escritorio web más completa y la comunicación con otros software de gestión, correo, o comunicaciones. Podemos utilizarla para
    • Listas de tareas (Compras, bricolaje, proyectos…).
    • Asignación de tareas.
    • Compartir documentos.
  • Trello: Inspirada en lo que sería una cartelera o pizarra llena de notas, Trello permite gestionar tareas de una forma única, a través de “tarjetones” digitales que se pueden organizar en columnas (por ejemplo, columnas para tareas pendientes, en proceso o finalizadas), y cada una de estas asignarla a uno o más miembros del equipo, poner fecha límite para completar esta tarea, llenarla de listas o subtareas, comentarios, adjuntar archivos, imágenes, documentos y más, en esta, una de las mejores plataformas de su tipo.

 

Conclusión

Queda patente que la organización nos permite en la mayoría de los casos:

  1. Acabar: en un tiempo menor.
  2. Eficientemente (con menos esfuerzo).
  3. Sin retrabajo.

Decisión que tomaría un vago o mejor planteado, alguien que quiere reducir al mínimo el tiempo dedicado a una o varias tareas sin perder la calidad. Tanto desde un punto de vista profesional como personal, aconsejamos revisar las aplicaciones comentadas anteriormente, quizá alguna de ellas puede ser la respuesta a lo que estabas buscando respecto a lo que necesitabas para la organización de tu tiempo en casa o la empresa.

La primera mención formal del término y concepto de PDA (Personal Digital Assistant) es del 7 de enero de 1992 por John Sculley al presentar el Apple Newton, en el Consumer Electronics Show (Muestra de electrónica de consumo) de Las Vegas (EE.UU.)

 

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